10 Razones comunes por las cuales aumentas de peso en el trabajo

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Cuando se trata de nuestro cuerpo y bienestar, debemos estar muy atentos, ya que un simple descuido podría afectarnos considerablemente. Por ejemplo, ¿crees que haces bien al saltarte la comida en la oficina para adelantar algún informe? ¿Comes a destiempo porque tenías una junta justo a la hora del almuerzo? ¡Eso está muy mal!

Se ha demostrado que el trabajo engorda, o bueno, que el hecho de estar trabajando puede llevar a la persona a aumentar de peso. Y es que, por lo regular, los trabajadores se enfocan tanto en sus tareas diarias que descuidan un poco su cuerpo.

A continuación, te dejamos algunas de las razones comunes por las cuales un trabajador podría aumentar de peso en la oficina. Identificar estas razones te ayudarán a tomar acciones en su contra y a tener más cuidado con tu cuerpo.

1. Te saltas las comidas para cumplir con los plazos.

La mayoría de los trabajos resultan estresantes, por lo que es natural que deseemos terminar con todas nuestras tareas diarias lo más pronto posible para tener un poco de paz. Sin embargo, al dejar de comer para hacer un trabajo o asistir a una reunión, simplemente hará que quieras comer más a la hora de la cena, lo que afectará gravemente tu metabolismo y cuerpo.

¿Qué debes hacer?

El trabajo no es excusa para dejar de comer. Respeta tus horarios de comida y aliméntate de manera saludable. Lo recomendable es que realices 5 comidas al día, y jamás te saltes el desayuno, así empezarás el día con energía.

2. Comes para la empresa, incluso cuando no tienes hambre.

Es muy normal que en tu lugar de trabajo, tus compañeros lleven golosinas para compartir contigo o incluso lleven alguna torta para celebrar el cumpleaños de ellos. Sin embargo, caer en esas tentaciones son una de las principales razones por las que aumentas de peso. 

¿Qué debes hacer?

Cuando las personas ven las golosinas y dulces, quieren comer más a menudo. Nuestra recomendación es que escondas todas esas tentaciones en el refrigerador o que aprendas a decir "no" educadamente cuando tus compañeros te ofrezcan algún refrigerio.

3. Te mantienes demasiado quieto durante el trabajo.

Es común que en los trabajos de oficina las personas permanezcan sentadas frente a sus escritorios por horas. No obstante, esa inactividad física perjudica gravemente nuestro cuerpo.

¿Qué debes hacer?

Intenta no quedarte quieto durante todo el día, muévete un poco mientras trabajas para así quemar algunas calorías. Puedes hacer algunos ejercicios diseñados para la oficina o poner a prueba algo más sencillo: cuando tengas que comunicarte con alguien del trabajo, no lo hagas vía telefónica, sino que camina hasta su oficina.

4. Comes inconscientemente.

Por lo regular, solemos planear un almuerzo saludable y nos vamos al trabajo con esa mentalidad. Sin embargo, cuando llega la hora de la comida, te das cuenta que el hambre te está matando y prefieres irte por una opción rápida, como una hamburguesa de McDonald's.

¿Qué debes hacer?

Haz una lista de todo lo que comes durante una semana. Este método te ayudará a darte cuenta de las veces que interrumpes tus planes de comida y te permitirá tomar cartas en el asunto. Otra opción, es llevar refrigerios saludables al trabajo para evitar aguantar hambre y caer en comidas pesadas.

5. Te sientas a tomar café durante el descanso.

Por alguna razón, cada vez que tenemos un momento para descansar vamos a la cafetera y nos servimos una taza de café para sentarnos a conversar con nuestros compañeros. Debes saber que eso también afecta tu peso, dado a que el café regularmente tiene azúcar y estar sentado incluso en tu tiempo libre hace que tu cuerpo queme menos calorías.

¿Qué debes hacer?

Aprovecha tu descanso para hacer caminatas. Puedes llevarte a un compañero para conversar mientras activan su cuerpo y queman algunas calorías.

6. La iluminación y la temperatura afectan su apetito.

Los investigadores encontraron que las habitaciones con poca luz aumentan el apetito. Las personas tienen deseos de comer más cuando están en lugares oscuros y menos cuando la luz es brillante. La misma regla se aplica para la temperatura, mientras más fría sea, mayor será tu apetito.

¿Qué debes hacer?

Sal a tomar aire fresco y haz una caminata rápida bajo el sol. En caso de que tengas frío en la oficina, llévate tu suéter favorito. También puedes hablar sobre los niveles de iluminación y temperatura con la administración de tu oficina.

7. Te sientas en tu escritorio inmediatamente después de almorzar.

Es normal que queramos ir cumplir con todas nuestras actividades lo más pronto posible, pero es importante que ayudes a tu cuerpo a procesar la comida adecuadamente.

¿Qué debes hacer?

Después de la hora de almuerzo, no vayas directamente a tu escritorio. Aprovecha los minutos que te quedan del descanso para salir a caminar por los alrededores. Así quemarás algunas calorías y de paso liberas un poco ese de estrés que llevas contigo.

8. Trabajas horas extras.

Trabajar más horas también podría afectar el peso de un individuo. La falta de tiempo libre significa que preferirías saltarte el ejercicio y la falta de sueño desequilibra las hormonas que regulan el apetito, haciendo que tengas más hambre.

¿Qué debes hacer?

¡Debes moverte! Cuando no tengas tiempo para hacer ejercicio, trata de usar las escaleras con mayor frecuencia o regresa a casa caminando o en bicicleta, en vez de tomar el bus. Y no te olvides de dormir bien: la actividad física puede ayudarte a tener un buen descanso.

9. No dejes comida sobre tu escritorio.

Trata en lo posible de no comer en tu escritorio y de tampoco guardar comida en él. Ya que, si tienes comida ahí, lo más seguro es que caigas en la tentación. Y si comes en el escritorio, es como si pasaras el día entero sentado. 

¿Qué debes hacer?

Trata de comer al aire libre o en el comedor de tu trabajo, así te obligarás a caminar más a menudo. Y si eres de los que le gusta tomar un snack mientras trabaja, prueba llevarte alimentos saludables, como frutas, gelatina light o yogur. Así no pasarás hambre y tampoco comerás alimentos demasiado pesados.

10. El estrés y los plazos.

Un nivel constante de estrés en el trabajo puede ser una de las principales razones por las cuales aumentas de peso. El estrés aumenta los niveles de la hormona cortisol, lo que desencadena antojos de grasa y azúcar.

¿Qué debes hacer?

La actividad física y la buena duración del sueño pueden ayudar aquí. También puedes realizar ejercicios de respiración y relajación para reducir el estrés.

¡Ya lo sabes!

Ten en cuenta esas razones para así evitar aumentar de peso en el trabajo.

Y tú, ¿haces algunas de estas cosas?

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